lunes, 19 de febrero de 2018

RESEÑA de SIEGA, Neal shusterman.

¡Feliz inicio de la semana, Wonderlianos!

¿Qué tal habéis pasado el fin de semana? Yo he acabado el libro que os traigo hoy reseñado, así qué yo estoy emocionado. La temperatura en mi ciudad ha subido y se está de maravilla leyendo al sol, pero yo me he resfriado
No os quiero aburrir con mis cosas, así qué sin más preámbulos, la reseña de #SiegaNealShusterman.



                                           #SINOPSIS

Antes, las personas morían por causas naturales. Existían asesinos invisibles llamados enfermedades, el envejecimiento era irreversible y se producían accidentes de los que no se podía regresar.
Ahora, todo eso ha quedado atrás y sólo perdura una verdad muy simple: la gente tiene que morir.
Y esa es la tarea de los segadores. Porque en un futuro donde la humanidad controla la muerte, ¿quién decide cuándo y cómo sembrarla?
Citra y Rowan acaban de ser seleccionados como aprendices de segadores. ¿Su objetivo? Superar las pruebas de su mentor, sean las que sean.
Aunque en el proceso renuncien a todo lo que les hace humanos.





Los que soléis leer mi blog, ya conocéis mi gran amor hacía la saga #Desconexión (enlace reseña) de este autor. Es mi distopia favorita, por delante de Los Juegos del Hambre y el Corredor del Laberinto (aunque me encanten ambas). Neal Shusterman supo crear una aterradora y realista sociedad distópica demasiado cercana, y eso me envolvió, así qué en cuanto supe que publicaría una nueva novela del género distópico, sabía que lo leería, y así ha sido. 

Con una edición cuidada y elegante en la que aparecen páginas en negro con fragmentos de diarios, estamos ante un libro precioso, al menos para mi, y que hará de aunténtica delicia en la estanteria y en las manos.

La historia está narrada en tercera persona desde la perspectiva de varios personajes, mayormente desde Rowan y Citra, nuestros protagonistas. Neal nos presenta una sociedad perfecta en la que no existen las enfermedades, la muerte natural, la corrupción política, y nadie, absolutamente nadie ve afectada sus necesidades básicas. Todos viven bien. Y todo esto bajo el poder del Nimbo, lo que nosotros conocemos como La Nube, pero ésta adquirió consciencia.
En un mundo como este en el que la muerte no es la regla, si no la excepción, existe La Guadaña, una sociedad, en la que ni El Nimbo tiene autoridad. Son los encargados de mantener el equilibrio, y para ello, se basan en diez mandamientos morales y éticos. Nuestros protagonistas no quieren pertenecer a ella, y por eso, son los candidatos perfectos a combertirse en segadores.
Si algo caracteriza a Neal Shusterman es su capacidad de crear personajes y ambientaciones excepcionales, por lo que ya iba con unas altas expectativas, lo que ha provocado que disfrute menos de la lectura. La sociedad que ha creado me ha parecido, desde el principio algo simple. Ahí radica también el mensaje, pero aún así, me ha faltado algo. En un mundo perfecto, la perfección no existe, y ahí entra en juego nuestra perspectiva, que es con lo que juega el autor, con éxito, eso sí, aunque en un principio eché en falta esa agitación que me provocara vértigo. No ha sido así, refiriéndome a la sociedad. 
Sobre los personajes, en un principio llegué a pensar como con la ambientación. Demasiados sencillos, pero me equivoqué. Neal es un artista de la evolución de sus personajes y de los giros que estos provocan, así qué, aunque me costó algo más, me llegaron a gustar muchisísimo. No me gustaría desvelar información, así qué me he de obligar a ser escueto. A pesar de eso, decir que cada uno de los personajes que salen en la novela están perfilados de forma maravillosa y real. Se sienten como personas completas, no como un factor más del escenario en el que se mueven los protagonistas. Todos desempeñan un papel principal, y hará sentirnos como un miembro más de La Guadaña

Con una narración ágil y detallada, seremos testigos del entrenamiento de nuestros protagonistas, de su evolución y de los entresijos que tejen La Guadaña, en la que la moral y ética de unos, se enfrenta a la de otros, creando una trama de secretos, engaños, traiciones, venganza y la lucha entre lo que eran, son y quieren llegar a ser. Como dije, en un mundo perfecto, de lo que menos hay es perfección, y la naturaleza humana está llena de ambiciones y daños al prójimo, por mucho que se quiera corregir, al menos, eso nos muestra Neal. 

Después de un tramo  final de vértigo al más puro estilo de este autor, no puedo más que sentirme más que satisfecho por como se ha desarrollado la trama, y comprobar que a lo mejor, no todo es tan perfecto. No se como se desarrollará la trilogia, pero estoy impaciente por descubrirlo. Y para acabar, me surgen dos grandes dudas que me han hecho reflexionar mientras leía; ¿Hay alguna forma ética y moral de acabar con una vida? y ¿somos lo suficiente importantes en el mundo para decidir quien sí y quien no?
Este libro es más que recomendable, no lo dejes escapar. 



1/2



¡Te leo en los comentarios, Wonderliano! Cuentáme que te ha parecido la reseña. ¡Un abrazo muy fuerte!


Pedro Galván Ardila.

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